Ir al menú de navegación

[S] Ir al contenido





Participa

Participación ciudadana

Aportaciones

07.06.2009

Comentarios al Plan Moderna

Juan Erviti López

 

Me llamo Juan Erviti López y soy el jefe de Sección de Información y Asesoría del Medicamento del SNS-O y miembro del Comité de Investigación Clínica de Navarra. Les felicito sinceramente por la iniciativa del Plan Moderna. Llevo un tiempo pensando si envío o no alguna contribución al mismo y finalmente me he decidido. Es poco lo que se puede añadir pues el Plan está muy trabajado, pero quisiera compartir alguna reflexión por si pudiera ser de utilidad en algún momento.

 

1. Composición del grupo de expertos.
Realmente está formado por personas altamente cualificadas y de reconocido prestigio. No obstante, quizás se eche de menos la presencia de algún “joven empresario”, personas pertenecientes a generaciones más recientes y que irrumpen en el mercado con carácter emprendedor. Imagino que estos profesionales serán contactados durante el proceso.

 

2. Educación como factor transversal crítico
No hay duda de que el capital humano es la clave del desarrollo. Por no reiterar todo lo que ya se ha aportado, resaltaría las siguientes ideas:

- es fundamental la educación básica y que los escolares navarros tengan un dominio absoluto del inglés. Es necesario potenciar los modelos British y TIL, así como optar decididamente por que en la Universidad la lengua vehicular sea el inglés. Otras Comunidades Autónomas teóricamente menos desarrolladas, como Canarias por ejemplo, nos llevan ventaja en este aspecto y ya han regulado legalmente el uso del inglés de forma obligatoria en la Universidad.

- En relación con lo anterior, debe facilitarse que la educación concertada se pueda adherir a los modelos British y TIL. En Navarra hay mucha tradición de educación concertada y hay que integrar esta realidad para que el impacto social del Plan sea un hecho.

- la formación profesional necesita una reestructuración total hacia una mayor cualificación y especialización.

 

3. Economía de la salud y sistema público sanitario

Cuando se habla de economía de la salud como cluster, no me queda claro si se aspira a que la sanidad privada obtenga nuevos nichos de mercado exclusivamente, o si se pretende que el sistema sanitario público y todos los actores no estrictamente sanitarios del sistema público participen de una reorientación.

Espero que la sanidad pública esté implicada, cuando menos con el mismo grado de participación que la privada. Es presumible que el marco europeo cambie notablemente. Por ejemplo, en estos momentos hay países fuertes de la UE que propugnan la movilidad de pacientes en toda la UE. Esto supondría que los ciudadanos tendrían libertad para elegir el centro donde quieran tratarse, siempre que esté situado en alguno de los países miembros de la UE. El coste lo pagaría el país de origen.

Quizás esta medida no se apruebe de forma inminente pero el marco sanitario va caminando hacia un modelo de mayor competitividad, incluso en los sistemas públicos. El modelo actual sanitario de España es minoritario y compartido con unos pocos países como Portugal o Italia, y seguramente veamos en los próximos años una profunda redefinición de nuestro sistema. Necesitamos un sistema sanitario atractivo, competitivo y altamente especializado en algunos aspectos concretos, de modo que pueda ser reclamo para otros pacientes de España y de la UE. Respecto a la i+D+i, el sistema público sanitario necesita un empuje importante. Por poner otro ejemplo, hoy en día la mayor parte de la investigación en salud está en manos de la industria farmacéutica.

Uno de los problemas implícitos es que muchos estudios están sesgados para favorecer los resultados del producto que va a comercializar el promotor y los ensayos tienen poco valor real en cuanto a avance de la ciencia y de la mejora de la salud. En algún momento el sistema público tendrá que realizar una investigación independiente que resuelva las lagunas de conocimiento existentes, presentando resultados fiables y útiles para la sociedad. Sería bueno ir preparándonos para una investigación pública potente. Ello es compatible con la realización de consorcios públicos-privados que compitan para la realización de proyectos europeos, por ejemplo.

Paradójicamente, a nivel nacional, los actuales responsables del Ministerio de Ciencia y Tecnología no comparten la filosofía de pot! enciar la investigación pública, pero en algún momento tendrá que emerger. Imagino que el recientemente creado Centro de Investigación Biomédica de Navarra participará activamente del Plan Moderna. Naturalmente todo lo anterior está en relación con un aumento del rendimiento de los funcionarios y una mayor eficiencia del sistema público. Estamos en una época del conocimiento en que la tecnología médica (sensores, chips, páncreas artificial, nanotecnología en múltiples aplicaciones, software sanitario, técnicas de imagen, etc.) tiene bastante más futuro, a mi entender, que la investigación en medicamentos.

El sistema de desarrollo de medicamentos está muy “maleado” en el sentido de que la mayor parte de los promotores aspiran a comercializar fármacos similares a los existentes, pero fijando precios superiores, lo que los sistemas públicos están permitiendo inexplicablemente. Esto hace que nuestro sistema sea cada vez más ineficiente y que la investigación en medicamentos no necesite aportar un valor añadido real para alcanzar sus objetivos empresariales. Por ello, el fruto de esta investigación tiene salida fundamentalmente en mercados ricos.

Sin embargo, si la tecnología médica cuenta con un valor añadido real, el mercado potencial será mucho mayor. Un teléfono móvil se vende en todo el mundo, inclusive en l! os países más pobres, mientras que, en estos países, se utilizan sólo unos pocos medicamentos incluidos en la “lista de medicamentos esenciales de la OMS”. La terapia celular (células madre, etc.) es otro foco de atención interesante pero hay que asumir que será rentable a bastante más largo plazo.

 

4. Atracción de capital humano

Las grandes potencias como EEUU han sido construidas gracias a la aportación de muchas personas extranjeras que han encontrado facilidades para vivir y desarrollar su actividad laboral. Para ello, Navarra debe tener en cuenta que:

- hay que facilitar la contratación de personal cualificado de otras regiones de España u otros países, ya sea en el sector privado como en el público. Para ello hay que incentivar decididamente la llegada de estos profesionales.

- Hay que eliminar cualquier impedimento que haga que estas personas encuentren dificultad de integrarse. Nadie debe sentirse discriminado (navarros o no navarros) por no tener conocimientos de euskera o por problemas de movilidad relacionados con exigencias propias del sistema público. Por ejemplo, existen dificultades para contratar a profesores cuyo idioma nativo es el inglés si hay profesores funcionarios “en listas de contratación” con algún conocimiento de inglés (aunque sea pobre y acreditado con un título obtenido muchos años atrás). Esto dificulta la llegada de buenos profesionales.

- Navarra debe ofertar un ambiente en el que exista conexión y sintonía entre la universidad, la empresa y el sistema público, todo ello integrado en una dinámica de cooperación internacional fluida. Espero que alguna de estas ideas pueda ser de su interés y, si no es así, siento el tiempo que les haya podido quitar. Atentamente, Juan Erviti López

« Volver


© Moderna Navarra. Avenida Carlos III, 11 - 1o dcha. 31002 Pamplona. T. +34 948 206 776 -